En primer lugar, un FUCK YOU bien grande a Gonzo por la putada que nos ha hecho a los que seguíamos esta serie a través de los vídeos oficiales de Youtube. No se si os enterasteis de lo que ocurrió con el capítulo anterior; creo que me olvidé de comentarlo. Será mejor que lo haga ahora.
Pues bien, había un banner blanco muy molesto incrustado en el video ocupando el espacio conjunto que normalmente ocuparían las bandas negras del panorámico. El banner apuntaba a Crunchyroll, otra de las webs que ofrecen Druaga oficialmente. Aquello, aunque molesto, era más o menos pasable, pero esta semana los muy %*$&@#=* han subido a Youtube sólo los cinco primeros minutos del capítulo. Como no puedo usar Crunchyroll (la CPU se me muere) he tenido que optar por bajarme un rip de los subs oficiales y una raw. Gonzo, que sepas que cabrear a tus espectadores no es una buena práctica.
Vamos con el capítulo, sus revelaciones y sus sorpresas:
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- Druaga es una bestia sin mente propia que simplemente se dedica a patrullar la última planta y fundirse a todo el que ve. Tiene una puta barrera mágica que sólo se puede eliminar usando algún Deus ex Machina, como las Flechas de Vacío de Neeba o lo que sea que tiene Kaaya. Bueno, creo que mejor esto que un final boss cabrón ultrapoderoso a la antigua usanza, como el capítulo 1; hubiera sido demasiado cliché, quizás.
- Boom, headshot. Neeba se carga a Pazuz de dos flechazos, y parece que nos hemos quedado con las ganas de ver lo que había en los sarcófagos. Tendré que revisarme esa escena.
- Jil le salva el culo a Utu y a Fatina. La escena en la que parece que Utu la palma me pareció muy bien planificada.
- AHMEY. Joder. Vale que minutos antes de la ‘estocada’ se veía como se le caía la Plot Armor a cachos, pero su muerte y, concretamente, cómo está escenificada, me ha dolido. Puntazo enorme todo lo de después, con Kaaya viendo como su magia no sirve de ayuda y las últimas palabras de Ahmey a todos sus compañeros. Papelazo de Hayamizu Risa.
- Mil detalles más, como Neeba perdiendo los nervios cuando la tiparraca azul le está tocando las narices mientras miente descaradamente a Fatina, Kaaya en el fondo curando a Utu…
- Otro puntazo para la decisión que Kaaya fuerza a tomar a Jil, con una tensión perfectamente medida y un par de planos excelentes.
- Etecé, etecé…
En resumen, me ha encantado este capítulo básicamente en todos los aspectos. Sólo queda uno, al parecer, y me niego a ver la preview del siguiente para confirmarlo.
 
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