Dejamos a un lado por una vez los problemas de la doble vida de Kirino-tsun-tsun, y a Kyou-bro atribuyéndose todas las perversiones del mundo, para centrarnos en Manami, la adorable amiga de la infancia del protagonista que sigue sin darse cuenta de lo metida que está en la Friend Zone. Ha sido un capítulo verdaderamente divertido, con las continuas puyas del abuelo a Kyou sobre la relación que mantiene con su nieta y lo sola que se siente Kirino cuando su hermanito no está en casa. Por no hablar del genial momento de decidir quién debía entrar primero al baño, Let´s go Manami! I´ll show you my hyper-weapon! Destaco la encantadora escena final, que refleja perfectamente los auténticos sentimientos entre Kyou y Manami. Pese todo el mundo piense que antes o después acabarán como pareja, lo único que hay entre ellos es una buena amistad, y ninguno de los dos quiere que eso se pierda con el paso de los años… Aunque quién sabe qué nos deparará el futuro. |
| Se cumple la norma de los pares: toca capítulo ligero. Manami demuestra que no está de figurante en la serie, y averiguamos más sobre su peculiar relación con Kyousuke. Hay verdaderos puntazos como el abuelo o la escena del baño. Contrastando con la alegre familia de Manami tenemos pequeños vistazos al hogar de los Kousaka, con Kirino echando de menos a su hermano pero sin salir del modo tsuntsun. En el siguiente, Kirino destapará información confidencial del Pentágono en una novela que va a escribir y Kyousuke se inculpará para protegerla. Lo veo. |
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(seguro me decepciona)