
Oh Crap
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SECOND CHAPTER: Donde nuestro joven protagonista emprende un nuevo camino para llevarse al catre a la divina sacerdotisa de la aldea y con ello salvar las almas de sus congéneres. (O algo parecido)
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No hay emoticon para expresar lo irritante que es Kirino. Si la semana pasada Kyou se ganó nuestra admiración por dar la cara por ella frente a su padre y recibir un falcon punch, esta vez se ha ganado el cielo por no mandar ni una vez a la mierda a su hermana. Pero no solamente ha destacado en el capítulo la bordería de nuestra amada a ratos Imouto, sino por reescribir las leyes de la física para poder meter una escena innecesaria de fanservice que incluía a Kyou, Kirino, un tropezón y un magreo tetil. Pero cómo se puede caer alguien hacia atrás y quedarse medio desnudo. Pero cómo. CÓMO. Pese a todo, ha sido un capítulo tan divertido y entretenido como siempre, lleno de geniales momentos (NECESITO el juego de lucha de Imoutos) y un buen protagonismo de KuronekoHHHNNNGGGGG. Y hemos encontrado un inesperado oasis llamado Ayase en este desierto tan tsun tsun. Lo que me está dando mal rollo es el título del próximo capítulo, al que si le sumamos el extraño ending y la letra de su canción… Huelo a yandere. |
| No tengo mucho que comentar sobre este cuarto capítulo. La primera mitad sirve para presentar debidamente a la ¿dulce? Ayase y meter algo de fanservice incestuoso, con desafío a las leyes de la física incluido. En la segunda nuestro grupito de otakus encantadoras (y Kyousuke) van al Comiket. Siguen las buenas interacciones entre los personajes, y poco más. Justo al final, Kirino se topa con alguien que no debería de estar allí, y habemus cliffhanger bien preparado y orquestado. Y entonces se entiende por qué no habían puesto el ending todavía. |
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