| Volvemos con otra escena tópica del género: los humanos se vuelven egoístas y no abren la puerta ni a un padre y su hija. Quizás demasiado forzado el que además de no dejarle entrar, le apuñalen y dejen a la niña fuera. Una cosa es asegurar tu supervivencia y otra ser un completo hijo de puta. No es para echarse a llorar, pero le da un toque sentimental agradable. Y con la niña y el perro a salvo, ya tenemos a todo el plantel reunido. En el capítulo pasado preguntaba cuál sería la excusa para tener que salir de la fortaleza. La respuesta es “los zombies se están amontonando, no podemos quedarnos aquí. ¡Rápido, al coche! ¡No hay tiempo de vestirse!”. Oh, well. Hora de ir a buscar a las familias, pero entonces ocurre lo inesperado… ¡una valla de alambre de metro y medio! Bueno, hasta aquí hemos llegado, un último abrazo antes de ser devorados por los zombies (en serio, la valla [si es que a 4 alambres se le pueden llamar valla] no tenía ni pinchos, WTF). Entonces, giro de guión inesperado: Takagi se da cuenta de que Rei tiene un arma acorreada al cuerpo y para usarla tiene que tumbarse encima de ella y abrazarle las tetas mientras dispara. BRILLIANT Luego un poco de tiroteo esperanzador en el que destaca la escena en bullet time de las tetas de Busujima esquivando una bala que pasa entre ellas demostrando una agilidad que ni el mismísimo Neo, y el plano de cómo la onda generada por los disparos hace ondular los flanes de Rei. Llega el cliffhanger, pero entonces te das cuenta de que quedan 5 minutos y el capítulo sigue tras los créditos (fuck yes!). ¡Salvados por el equipo especial Blastoise! |
[anigraph:hotd,8]
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