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      [Capítulo] Yojo-han Shinwa Taikei – 07

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      Tras el salto, Baldus y purpledtentacle analizan el episodio siete de Yojo-han Shinwa Taikei

      Si hasta ahora lo bueno de Yojo-han era que a pesar de seguir siempre el mismo esquema y saber cómo iba a terminar cada episodio todos eran diferentes y siempre lograba sorprender, este capítulo no ha tenido ni de lo uno ni de lo otro. En esta ocasión, como ya nos dijo el propio Watashi al final del anterior, sólo retrocedemos unas cuantas horas, reviviendo la misma historia que la semana pasada pero centrándonos en otra chica. Esto, sumado a que nada más empezar el capítulo ya nos dicen a quién escogerá Watashi, ha dado como resultado un capítulo decepcionante. Sobre todo si tenemos en cuenta el nivel al que nos tiene acostumbrados la serie.

      Personalmente no me ha gustado nada ver a Watashi tan obsesionado con una muñeca, y mucho menos después de los progresos que había mostrado y de la imagen de caballero que había dado en el capítulo anterior. Otra de las cosas que no me han hecho mucha gracia ha sido la aparición de Johnny. En el anterior estuvo genial porque teniamos a Hanuki provocando a nuestro protagonista a más no poder, pero en este… Puedo entender que estando en la intimidad de su habitación pueda verse tentado, pero en mitad de la huida, debajo de un puente y con la tormenta que estaba cayendo… demasiado forzado a mi parecer. Por otra parte, ha estado interesante ver cómo había llegado Kaori a casa de Watashi, aunque las dudas han sido resueltas a la mitad dejando más preguntas en el aire, como por ejemplo qué es lo que le lleva a Jougasaki a verse obligado a confiar a su amada a un (supuesto) desconocido (Higuchi y su Proxy War, maybe?) o qué importancia tienen los botes de perfume que deja en el piso de Watashi.

      Aunque este capítulo también nos deja algunas cosas importantes que merecen ser destacadas. En esta ocasión es la adivina la que se toma la molestia de ir a buscar a Watashi. No es la primera vez que pasa algo parecido: en el capítulo cinco, aunque la escena era casi idéntica al resto de escenas de la adivina de los otros episodios, podíamos ver cómo de la anciana salía una especie de brazo monstruoso que agarraba a Watashi y lo arrastraba hasta ella. Hay que mencionar también que ésta es la primera vez que vemos el verdadero rostro de Ozu, y no una concepción de Watashi. No sé qué puede significar esto, por qué nos lo muestran precisamente ahora y no antes. Pero bueno, ahora queda claro, por si había alguna duda, que Ozu es tan humano como cualquier otro personaje de la serie. Para terminar y como detalle curioso, la seiyuu que le pone voz a Kaori es… Watashi :lol:

      __s-

      Y la cosa va a seguir igual en el capítulo que viene. Si Higuchi Keiko termina siendo el Higuchi que conocemos, y teniendo en cuenta la identidad del hombre de la gabardina del capítulo 3 o la del chico de la mascarilla y las gafas de sol de este mismo episodio es más que seguro que así será, podría terminar siendo igual de previsible y repetitivo que este o incluso más. Esperemos que esté (MUY) equivocado.

      El planteamiento de este episodio lo adelantamos un poco en los comentarios de la semana pasada, con magaare dando en el clavo de forma magistral en lo que iba a ser el contenido. Estaba claro que Watashi iba a regresar atrás en el tiempo, pero no pensaba que fuesen a tratar otra vez el mismo tema eligiendo a otra chica –a pesar de lo clara que es la frase que suelta antes de retroceder en el tiempo en el episodio seis–, porque sabía (intuía) que iba a ser un fracaso eligiesen a una o a otra. Mis temores se han confirmado, presentándonos esta semana el que ha sido –y además con muchísima diferencia–, el peor capítulo de Yojouhan hasta la fecha.

      Sin embargo, Ozu me ha dado una grata sorpresa en este episodio. Ya he comentado en los análisis previos la función negativa que ejerce sobre nuestro protagonista, sea voluntaria o involuntariamente, así como la percepción que tiene Watashi de él como un demonio del que no puede escapar. En los primeros episodios llegué a pensar que el protagonista padecía de doble personalidad, siendo Ozu el lado oscuro de sí mismo, hipótesis que fui descartando paulatinamente por una cuestión de coherencia (en especial por el episodio 4, aunque también por detalles de otros episodios como el 2 o el 5), aunque muchas veces sigo teniendo la impresión de que el personaje se utiliza intencionadamente de forma que propicie esta lectura. Sin embargo, en este episodio parece confirmarse que Ozu es humano cuando realiza la llamada de teléfono, algo que debe darnos que pensar al respecto de la relación Ozu-Watashi; es probable que los problemas psicológicos que padece nuestro personaje le hagan ver a Ozu de la manera en que nos lo presenta (no es la primera vez que su narración de los hechos no concuerda del todo con las imágenes que nos muestra la serie).

      Otro detalle importante que me gustaría analizar es la figura de Akashi, aunque no sé muy bien cómo concretar las intuiciones que tengo al respecto. En el primer análisis que hice la describí como un elemento regulador que se contrapone a Ozu, si bien, a medida que avanzamos con la serie, parece que esta afirmación tiene cada vez menos sentido si la entendemos tal cual la planteé en su momento. De todas maneras, sí que es cierto que Akashi está siempre presente en cada uno de los episodios ejerciendo su particular control sobre Watashi. En los primeros episodios la conexión nuestro protagonista con ella se veía muy clara, con un énfasis especial en el terreno amoroso; cada vez que avanzan los episodios esta conexión parece desvanecerse, aunque permanece constante el Mochiguman de la habitación, lo cual me parece fundamental.

      Ya he comentado que creo que nuestro protagonista está atrapado en un espacio cronológico muy concreto, que tiene su contrapartida espacial en la habitación de cuatro tatamis y medio de la que no puede escapar. La disposición de los tatamis es tal –con el medio tatami en el centro rodeado de los otros cuatro– que transmite una sensación clara de círculo en el que el tatami incompleto funciona como parte prescindible. El mochiguman –el quinto de lo que ahora es un grupo incompleto de cuatro, a vueltas con el numerito– siempre está colgando de la lámpara de la habitación de Watashi al final de sus odiseas; esa lámpara que le da luz, casi tanta como el primer kanji de Akashi (明 –luz–) puede llegar a sugerir, antes del retroceso final que le dará otra oportunidad. No me parece casual este detalle, repetido en todos los episodios menos en éste, ni la insistencia de la adivina de que tiene una oportunidad colgando ante sus ojos que no logra ver por muy iluminada que esté. La oscuridad total en la que está sumido el protagonista al final de este episodio con Kaori bien puede tener una relación directa con todo esto, pero esperaré a ver cómo avanza la trama para intentar concretar esto un poco más, porque puede ser una clave importante para desentrañar todo el pastel.

      El resto de los detalles importantes ya los ha comentado Baldus aunque sea por encima, así que no insistiré mucho más en ellos. Este episodio ha tenido de interés, principalmente, la apreciación clarísima de conexión entre universos y todos los detalles interpretativos que dan los personajes u objetos que aparecen, aunque he echado de menos que se tratasen con el nivel narrativo propio de la serie. Un episodio aceptable, que no llega al nivel notable o sobresaliente de los capítulos previos.

      __a+

      Los episodios de Yojouhan están basados en una novela, por lo que dudo mucho que Madhouse haya creado unos episodios de relleno por la cara teniendo sólo una temporada de emisión planeada. Me extraña mucho el resultado tan raro de esta semana teniendo en cuenta el nivel tan alto al que nos tenían acostumbrados, así que tendremos que suponer que este bajón tiene una razón de ser en el esquema de este particular universo; quizás en el futuro reexaminemos este episodio a la luz de nuevos capítulos y entendamos el motivo de tan extraña ejecución.

      Para el capítulo de la próxima semana mis expectativas son bastante bajas. Lo fundamental es la sospecha de que Keiko es en realidad el propio maestro Higuchi (observad que su nombre completo es Higuchi Keiko) que me viene rondando desde el episodio seis; me parecería muy raro que a estas alturas introdujeran un nuevo personaje estando el elenco tan bien definido como está y, menos aún, un personaje que sea la hermana del maestro o algo similar. Si esta hipótesis es cierta, el arco se cerraría con un nuevo fracaso con la chica que falta, lo que nos permitiría salir de este mini-bucle en el que se ha metido Watashi; al menos, esperemos una buena dosis de risas si tengo razón porque, si no, el episodio puede ser catastrófico e infumable.

      De todas maneras, esta serie puede terminar sorprendiéndonos, así que, a pesar de todos estos malos augurios, tengo bastantes ganas de ver el siguiente. Quizás sea no tanto por lo que a la narración del propio episodio se refiere, sino porque las evoluciones de los personajes, la conexión entre universos y los elementos psicológicos y de interpretación parecen haber aumentado de manera considerable.

      Hasta la próxima.

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      4 taiyakis robados

      4 taiyakis

      1. Nosgoroth Nosgoroth dice: | Webmaster | Omochikaeri! | 1827 taiyakis

        Una pequeña aclaración: 明 (akari) es claridad. Luz es 光 (hikari). Aunque sí, 明 puede referirse a la luz de una lámpara.

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        • purpledtentacle purpledtentacle dice: | Caballero Espiral | 215 taiyakis

          Es simplemente una cuestión de matiz, pero es totalmente pertinente hacer la distinción.

          1) Con la palabra Hikari se suelen referir más a la luz en su cualidad de destello, brillo de estrellas (como el sol) o flashes de cámaras, utilizándose en el campo semántico de la informática/telecomunicaciones (fibra óptica) o para hablar del relámpago de una tormenta.

          2) Con la palabra Akari el campo semántico se desplaza más al terreno de la claridad tanto física como mental (aclarar en qué consiste un truco, por ejemplo), pero en la acepción que he utilizado en el análisis me refería concretamente a su matiz de una luz clara como la que sale de una lámpara o una vela. Ambos sentidos son igualmente válidos para hablar de Yojouhan y de la escena en cuestión.

          Me alegra ver que el estudio de Kanjis con Heisig no se te ha olvidado :lol:

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      2. magaare magaare dice: | Comandante Espiral | 289 taiyakis

        Vaya… para una vez que acierto hubiese preferido no acertar :(

        si la mitad de cada episodio hasta ahora me parecia aburrido (lo que se repite entre ellos, basicamente), este practicamente no valia la pena verlo … repiten lo mismo del episodio epico anterior, pero quitando lo epico y poniendo escenas forzadas para sacar a Johnny, destruyendo cualquier progreso, y con un final que nos deja en el mismo punto otra vez… :(

        sigo teniendo un apice de confianza en que la serie pueda acabar con algo bueno y soprendente… pero de momento me da la impresion de que la serie es mas simple de lo que quiere hacernos creer, y que estamos buscandole 45 pies al gato para intentar disfrutar con ella…

        temores para el proximo: pues evidentemente… que sea como este :(

        apice de esperanza: que nos sorprendan con una propuesta nueva como la del episodio 6…pero realmente no confio mucho en ello a estas alturas… aunque me conformaria con que al final diese salida a algo…porque si no me equivoco apenas quedan 4 episodios…

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        • purpledtentacle purpledtentacle dice: | Caballero Espiral | 215 taiyakis

          Espero que no vuelvas a acertar con “me da la impresión de que la serie es más simple de lo quiere hacernos creer”. Espero, sinceramente, que este bajón sea justificado y que le veamos el sentido más adelante; aunque cada vez veo más probable el tener que hacer un análisis de la serie completa para matizar y, probablemente, cambiar algunas notas.

          PD. Y sí, se supone que la serie iba a ser de 11 episodios

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      Róbanos un taiyaki

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