
Y se acabó. Otra serie que llega a su final y que hemos tenido en Uguu~ durante todo su recorrido, y además con tres editores siguiéndola, algo poco habitual. A continuación nuestras impresiones finales tanto de este último episodio como de lo que ha supuesto Kimi ni Todoke como serie completa.
| Hasta aquí hemos llegado. Con múltiples altibajos Kimi ni Todoke termina su recorrido en un episodio que no ha venido a mostrarnos nada nuevo, sino a representar el comienzo del nuevo año con las situaciones de todos los personajes protagonistas. Ryu no ha podido tomar su amazake pero se lleva una amistad consolidada con Chizu, mientras Ayane intenta olvidar el mal trago pasado para dejar a la pareja protagonista tranquilos en su primera cita. En cuanto a Sawako y Kazehaya, pues lo esperable, pasito a pasito creando su relación. Un par de muy buenas escenas (como el regalo de la tarjeta de la suerte y algún que otro diálogo), pero sin llegar a emocionar, quizás demasiado frío todo, y no lo digo precisamente por la estampa navideña que ha rodeado todo. Aún con todo, y teniendo muy presentes los defectos de la serie que hemos citado repetidas veces, a mí me ha gustado. No es Afterstory, no es Nana, pero ahora que la he terminado la sensación que me deja es de querer saber más, mucho más. Como ya comenté la semana pasada esta serie pide a gritos un desarollo mayor, así que no me queda más que esperar el anuncio de una nueva temporada porque lo visto hasta ahora es evidentemente una porción muy pequeña de una gran tarta que todavía no nos han entregado. Y yo quiero mi tarta entera. |
| Un capítulo final un poco falto de sustancia, pero entretenido y sobre todo bonito. Habría estado bien que Sawako y Kazehaya diesen un paso más en su relación, aunque sea sólo por darle algo más de magia al capítulo final. En cuanto a la serie en general, empezó mal, tuvo un pico de calidad que levantó los ánimos, pero acabó volviendo a los niveles iniciales. No ha estado mal para ir viéndola semana a semana, pero a mi cada vez se me hacía más cuenta arriba; el empuje que daban las esperanzas de mejoras se iba desvaneciendo cada vez más. El ritmo de la serie es demasiado lento, para quien estuviese esperando a que terminase para vérsela del tirón, le recomendaría dedicar su tiempo a otra cosa. Echando la vista atrás para una valoración general, me parece que ha quedado una serie bastante pobre, y el argumento simplemente no merece la pena. De haber una segunda temporada dudo que la viese, no porque no me intrigue lo que va a pasar, si no porque sé que no va a pasar nada; tendríamos otros 25 capítulos en los que el mayor avance en la relación sería que Sawako y Kazehaya se cogiesen de la mano, tras lo cual Sawako lloraría durante 3 capítulos. No vale la pena. |
| Lenta hasta el final, como no podía ser de otra manera. Si no ha sido el capítulo final más soso de los últimos tiempos, muy lejos no se ha quedado: una cita que dura dos capítulos enteros en la que no ocurre prácticamente nada se antoja muy triste como final para una serie. Aunque tampoco podemos decir que nos haya pillado por sorpresa, ya que si por algo se ha caracterizado Kimi ni Todoke (aparte de por las Bubbles and Sparkles ®) ha sido por su exagerada lentitud. Volviendo la vista atrás lo que nos queda es una serie lenta y aburridilla con bastantes altibajos: un principio de serie que no hacía más que mejorar a cada capítulo, seguido del soporífero arco de Kurumi y el excelente ídem de Ryuu y Chizu, terminando con un final algo flojo. No sé si viéndola del tirón se hará menos pesada, pero desde luego yo he sufrido bastante siguiéndola semanalmente. Es más, si no fuera porque tenía que hacer las reviews la habría droppeado a mitad del arco de Kurumi seguramente. Mi recomendación es que ni os molesteis en verla, y si aún así quereis darle una oportunidad… droppeadla en el capítulo 6. Lo mejor de la serie: Ryuu. |
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