Tras el drama mayúsculo que hemos tenido en el capítulo anterior tenía muchas ganas de ver cómo iban a seguir la serie, y lo cierto es que KyoAni me ha vuelto a sorprender con la nueva perspectiva que se abre.
Para nada esperaba que fuesen a dar otro vez un salto de varios años, esta vez cinco, con un pequeño recorrido del patetismo al que llegó a someterse Tomoya por la culpabilidad que sentía.
Genial la encerrona de los padres de Nagisa para que se encontrase con su Ushio quien, a su vez, es tremendamente adorable. Creo que me podría pasar decenas de episodios sólo viendo a padre e hija acercarse tras el distanciamiento que han sufrido y aún así estaría entre mis series preferidas. Pero esto es Clannad, así que tengo claro que no sólo se va a limitar a acercar posturas con la hija, seguro que hay alguna otra trama importante que queda por desvelar.
Un episodio tan triste como esperanzador que abre una nueva puerta tras la que quién sabe lo que no esperá detrás …