Diez minutos de tortura psicológica. No se ni por donde empezar.
Vale, empezaremos por lo lógico, el principio. Maldita la hora en la que decidieron que lo mejor para que un niño aprendiera idiomas (porque ese es el objetivo de la cosa esta) era meter a varios maromos con apariencia sospechosa jugando a la comba en un plató absurdamente cursi con motivos mahou shoujo (rosas) y Hirano Aya vestida de colegiala. Por mi que hubieran dejado a Aya-oneesan (como ella misma dice) sola y punto. Joer como está la chica… Que se me va; a ver, que alguien me explique QUE COJONES HACEN ESOS MAROMOS AHÍ:

DO NOT WANT.
¿Qué más…? Ah, sí. Los niños no son idiotas, dejad de hablarles al estilo Club Megatrix, que hace daño. Pero bueno, imagino que es mucho pedir, es como querer hablarle con tono normal a un gatito.
Y después de esta vergonzosa introducción, ¡hagamos un play-by-play de la animación! Wait, wha- ¿Que hace una mahou shoujo dando un paseo en Akihabara a plena luz del dia con una… cosa blanca flotante que habla? ¿Un cowboy otaku que no puede comprar una figura que salió el día anterior porque los preorders han hecho que se agote? ¡Oh, aparece la mahou shoujo!
En este momento, la cagan estrepitosamente confundiendo “What” y “Why”. Bien. Vaya triunfo de show educativo.
Nice to meet you. Con eco. Wow. La mahou shoujo (que se llama “Moe”. cágate lorito) castea “Magical Search”, que no es otra cosa que irse a Google a buscar. Como lo oís. Una vez encontrada la figura, el agradecido cowboy se despide alegremente tras la aparición de una “diosa” que se lleva de la tienda un montón de figuras. Y mientras nuestros héroes cabalgan caminan hacia la puesta de sol, dos personajillos se rien maliciosamente ante el asombro de los estáticos transeúntes de Akihabara que son siempre los mismos.
¿Habéis tenido suficiente? ¿Sí? Pues que sepáis que este despropósito se emite de lunes a viernes, con un idioma distinto cada día. Yay, ¡caos mental! ¿How do you do, amigo mio? ¡Hai, mon ami!




En resumen: VADE RETRO. No os acerquéis. Ya se que desde el principio tenía mala pinta, pero no hagáis como yo. La curiosidad mató al gato. Lo único que vale la pena es Hirano Aya de colegiala, pero ni así. ~Algo se muere en el almaaaaa | cuando un amig ves esta serieeeee~